Capitulo II
Será un lugar en el que todo el que quiera, podrá venir a pedir consejos, ayuda, información, o solamente a que se le escuche, y que podrá pagar con objetos , viandas, libros, e incluso con dinero o con algún arreglo que le hiciera falta al local. Fabián le dijo que ese negocio en este pueblo no sería rentable, que rentable sería un taller de motocicletas. Pensaba que con un taller de motocicletas, tendría facilidad para sisarle gasolina y así poder arrancar su moto que llevaba parada desde el mitin de Felipe Gonzalez, cuando salió detrás del autobús en el que viajaba el dirigente socialista e intentar llegar antes que él a la venta que estaba a 3´4 kms del pueblo, y que allí mismo, se quedó sin combustible y se la tuvo que traer Jacinto en su C-15 con las puertas de atrás abiertas.
Una mañana de invierno, porque había entrado ya tal solsticio, Don León estaba en la puerta del local viendo donde podría colocar el letrero con el nombre del local aun sin decidir. En ese momento pasó Jacinto, el mismo que trajo la moto de Fabián, con su C-15 a toda pastilla con las puertas abiertas como de costumbre. Justo en la puerta de Don León había un socavón que Leandro , el alcalde, se ha negado a arreglar durante sus siete legislaturas porque sostiene firmemente que Don Angulo le robó a su novia en la adolescencia con muy malas artes.
El caso es que a Jacinto se le cayó un tablón de unas medidas tales, que a Don León le venían "francamente" (como decía el duo Corchopán) para el letrero de su negocio colocándole dos cadenas a los lados. Solo faltaba por decidir el nombre y que lo decidió en ese momento. CALEON, CALEON se llamaría.
Y llegó el momento que con un movimiento de brazos, Don León colocó el letrero sobre el único ventanal que tenia el local. Quedaba pues, inaugurado CALEON.
Tenía un mostrador que ocupaba todo el ancho del local, una mesa y tres sillas a la derecha, el saco de boxeo en el centro , una balda en el mismo lado con una radio antigua y junto a esta, una estantería con objetos que se había encontrado a lo largo de su vida. El suelo era de madera bicentenaria , no centenaria , bicentenaria y las puertas de color tierra. La cama en la que dormía Don León estaba suspendida del techo por cuatro cadenas que a su vez estaban pasadas por encima de la gran viga que tenía el techo y enganchadas entre sí. De la cama colgaba una soga por la que ascendía y descendía Don León tantas veces quisiera. Sostenía que teniendo la cama suspendida no tendría que barrer debajo, y no le faltaba razón.
La primera persona que cruzó el umbral de la puerta además de Fabián, fue Jenaro. Jenaro tenía unos antebrazos tan musculosos que siempre iba con las mangas remangadas, excepto en verano claro, que iba a pecho descubierto luciendo una serpiente por tatuaje tatuada cuando era mozo después de una noche de borrachera con el consecuente peligro por la dilatación de las venas a causa del alcohol.
-Veo que todavía conserva usted el saco de boxeo de Don Angulo.-Comento Jenaro.
-Si, lo he dejado porque no se que hacer con él y porque así todo el pueblo siempre se acordará de él.-Respondió.
Jenaro le comentó mientras Don León le servía un chato de Los Vinos del Reino (un vino artesanal que dará que hablar), que todos los días por la noche le hacía el favor a Don Angulo de descolgar el saco de boxeo y de colgarlo a la mañana siguiente. Así durante años, de ahí sus antebrazos.
Estuvieron charlando de todo un poco hasta la hora de comer, Jenaro fue invitado por su ya amigo Don León, pero tenía quehaceres y declinó la invitación para otro día. Estando ya en la puerta, despidiéndose los dos amigos , pasó Jacinto de nuevo con su C-15 y debido al socavón y a las puertas traseras abiertas, se le cayó un teléfono del siglo XIX, que Don León volvió a recoger para mas tarde instalarlo en CALEON.
Sinceramente, estoy muy gratamente sorprendido. Por tu forma de escribir y por lo mucho que me recuerda al estilo de Eduardo Mendoza. Enhorabuena, amigo. Y que sepas, que ya estoy a la espera del siguiente capítulo.
ResponderEliminarUn bratso.
Ciertamente, mola. Esperamos el siguiente capítulo, con eso está todo dicho.
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